sábado, 9 de julio de 2011

VASOS DE BARRO

INTRODUCCIÒN:
Los vasos o vasijas de barro tenían un sinfín de usos en el medio oriente y aun lo tienen.
·         Eran recipientes para agua, aceite, granos y pergaminos
·         Dios, al igual que las vasijas de barro, nos ha dado una funcionabilidad dentro de su reino
·         Cada uno de nosotros puede y tiene diferentes dones y ministerios.
I-                    Los vasos de honra. Romanos 9:21
A-     Estos se colocaban a la entrada de las casas
B-      Todos los visitantes y la familia tenía acceso a ellos.
C-      Siempre estaban llenos de agua. Se podían lavar los pies y mitigar la sed.

II-                  Los vasos de misericordia. Romanos 9:23
A-     Estos estaban puestos estratégicamente en el camino
B-      No se sabia quien los habían puestos allí y quien los llenaba, pero se estaba muy agradecido de quien lo hacia.
C-      El concepto de Misericordia fue introducido por Jesús.
1-      Los fariseos amaban a quienes le amaban
2-      Los romanos se les adiestraba a no tener piedad ni misericordia
3-      Sócrates dijo: “La misericordia es un sentimiento complicado”
4-      Más Jesús explico que era la misericordia. Lucas 10:25

III-                Los vasos escogidos.
A-     Estas eran vasijas perfectas, hermosas y lindas, producto de la mano dedicada del alfarero y del bondadoso fuego en donde se perfecciono.
B-      Ellas eran separadas, apartadas y escondidas para un cliente o una ocasión especial.
C-      Ellas eran dignas de llevar el sello del alfarero quien la moldeo.
1-      Los hombre nos podrán olvidar pero Dios no. 2 Samuel 9:1-4
2-      Pablo fue una vasija escogida. “Instrumento útil”
3-      Moisés, Cuando creía que Dios se había olvidado de él, Dios le llamo desde una sarasa

IV-               Los vasos quebrados. Salmos 31:12
A-     Ellos estaban en la lista negra para ser descartados y destruidos
B-      Se desechaba una vasija cuando, esta no podía retener liquido, había perdido su haza o se había rajado su boca, perdiendo su buena apariencia.
C-      Una vasija rota o quebrada se llevaba al alfarero para ver si este podía restaurarla. Y dos cosas podían pasar
1-      Ser restaurado afirmativamente, pasando la vasija por el fuego unas ves más. o
2-      Ser descartado desechándola, en la puerta del alfarero, como vasos de ira
D-     Para que exista la liberación del espíritu debe haber primero quebrantamiento. Somos quebrantados por Dios, cuando él nos hace ver que si “valemos algo es por su gracia” Proverbios 3:5-8

V-                 Los vasos limpios.
A-     Ellas eran vasijas que cambiaban su función. En vez de contener líquido contenían granos, legumbres o simplemente la palabra de Dios, en pergaminos.
B-      Antes eran para agua o aceite ahora son para otra cosa

VI-               Los vasos de usos viles.
A-     Ellas eran escogidas para una función necesaria e imprescindible también.
B-      Lo que hacia diferente a estas vasijas de las demás eran el contenido de las mismas. Y había que limpiarlas constantemente
C-      Cada día nuestras vasijas se ensucian con diferentes cosas
1-      Un chiste inapropiado
2-      Conversaciones impropias
3-      Comerciales semipornograficos, etc.
D-     ¿Cómo nos limpiamos? Lavándonos.
E-      No importa lo vil que hallamos sido, Dios, tiene suficiente poder para limpiarnos.

VII-             Los vasos de ira.
A-     Ellas son vasijas quebrantadas, que no se pudieron restaurar.
B-      ¿Qué puede hacer Dios, con una persona que no se deja restaurar?
C-      En el dolor hay una muestra del amor de Dios.
D-     Judas o Pedro, ¿Quién peco más?
1-      Pedro fue una vasija quebrantada que se dejo restaurar. Lloro amargamente.
2-      Judas fue una vasija de ira, quien no se dejo restaurar.
3-      ¿sabe usted donde murió judas?                          

Mateo. 27: 3- 10.
27:3 Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era condenado, devolvió arrepentido las treinta piezas de plata a los principales sacerdotes y a los ancianos,
27:4 diciendo: Yo he pecado entregando sangre inocente. Mas ellos dijeron: ¿Qué nos importa a nosotros? ¡Allá tú!
27:5 Y arrojando las piezas de plata en el templo, salió, y fue y se ahorcó.
27:6 Los principales sacerdotes, tomando las piezas de plata, dijeron: No es lícito echarlas en el tesoro de las ofrendas, porque es precio de sangre.
27:7 Y después de consultar, compraron con ellas el campo del alfarero, para sepultura de los extranjeros.
27:8 Por lo cual aquel campo se llama hasta el día de hoy: Campo de sangre.
27:9 Así se cumplió lo dicho por el profeta Jeremías, cuando dijo: Y tomaron las treinta piezas de plata, precio del apreciado, según precio puesto por los hijos de Israel;
27:10 y las dieron para el campo del alfarero, como me ordenó el Señor.”

1 comentario:

  1. Excelente su enseñanza hno, sin duda es y sera de mucha ayuda para tantas almas que necesitan restauración en nuestras congregaciones, que el Señor le Bendiga.

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